
Si bien no me hizo clases, siempre lo ubiqué de vista y ayer conversamos durante un buen rato. Lleva cuarenta años de docencia. Todo un apostolado digo yo. Lo mejor es que se acordó de una talla de la época.
Para una prueba que estaba tomando sacó un diario y lo puso frente a su cara como si lo estuviera leyendo (de ese modo más de alguno podría copiar). El tema es que el diario tenía precisamente 2 hoyos por los que él miraba qué estaba haciendo el curso, lo que obviamente provocó, y quizás hasta ahora, la risa de todos.
Profesor de Matemáticas, ex-alumno del Liceo de Aplicación, su nombre es Dionisio Rojas.
Gracias profe por compartir unos minutos conmigo ayer mientras tomaba fotos al Liceo.
Jaime Ramírez